¿ Que es la Actividad Industrial?
Entendemos por actividad industrial la transformación de las materias primas ( ej. Los minerales) mediante la aplicación de procesos tecnológicos que les agreguen mayor valor agregado y luego convertirlos en productos manufacturados.
Es una actividad fundamental para toda la economía moderna de nuestra sociedad por múltiples razones una de ella podría ser su contribución al PBI.
En el campo del análisis macroeconómico (la macroeconomía es el estudio del comportamiento agregado de los agregados económicos, tales como el nivel de la producción, el nivel de precios y el crecimiento de la producción. En contraste, la microeconomía analiza el comportamiento de los hogares y de las empresas para comprender los determinantes del precio y el producto en los mercados individuales) y de la comprensión de la realidad económica, se concibe al Producto Bruto Interno (PBI) como el indicador más completo e importante de la economía por su capacidad de sintetizar, representar y explicar el comportamiento de la economía.
La capacidad de síntesis señalada, se explica porque en el Producto Bruto Interno se concentra una gama importante de conceptos macroeconómicos que definen el desenvolvimiento o características de los diferentes componentes que constituyen el sistema económico.
El Producto Interno (o Interior) Bruto o PIB es el valor monetario total de la producción corriente de bienes y servicios de un país durante un período (normalmente es un trimestre o un año). El PIB es una magnitud de stock, pues contabiliza sólo los bienes y servicios producidos durante la etapa de estudio.
El PBI es, sin duda, la macro magnitud económica más importante para la estimación de la capacidad productiva de una economía. Existen otros tipos de macro magnitudes a considerar partiendo del PBI.
El PBI es la suma de todos los bienes y servicios que produce un país o una economía en un periodo determinado.
Las primeras industrias aparecieron alrededor de 1905 y estuvieron dedicadas a la actividad textil, a la molienda de trigo o a la elaboración de cerveza, confecciones y productos alimenticios.
En la década de los veinte, la incipiente industria perdió el impulso inicial debido a que las fuentes productivas quedaron en manos de capital extranjero. La década de los treinta se inició con una grave crisis económica mundial que afectó al país y quedó sin definir una política de industrialización.
Hacia 1940, las principales industrias fueron las siguientes: fundiciones de fierro y bronce, dedicadas a la fabricación de partes y piezas para maquinarias y algunos productos metálicos o de insumos para la construcción; industrias textiles (especialmente algodoneras) y fábricas dedicadas a la producción de papel y cartón.
A partir de 1950, con la ley de promoción industrial, se inició el proceso de industrialización. Se modernizó el parque manufacturero y se instalaron fábricas nuevas y modernas. Surgieron industrias dedicadas al montaje de maquinarias y vehículos automotores, plásticos, productos químicos y farmacéuticos, conservas de alimentos, alimentos balanceados para animales, productos lácteos y procesado de películas fotográficas. En los años sesenta, el sector industrial del país experimentó nuevamente un desarrollo notable. Entre 1960 y 1969, el número de fábricas en todo el territorio se incrementó de 4.000 a 6.400; el de operarios, de 120.000 a 195.000; y la participación de la industria en la formación del producto interno, de 12% a 22%.
En la década de los setenta la política industrial adquirió un carácter estatista. Se buscó acabar con la desigual distribución geográfica de las industrias (concentradas en la costa, y en especial en la capital) y con la dependencia externa de la producción en el exterior. Para ello se instalaron industrias básicas (siderurgia, metalurgia no ferrosa, química, cemento y papel), consideradas de primera necesidad, poniendo su administración bajo el control del Estado; se dio a los trabajadores participación en las utilidades y se pasó al control nacional a las industrias con capital extranjero.
A pesar de los esfuerzos, los resultados fueron negativos y la industria atravesó por una etapa de estancamiento y luego de recesión. Esta tendencia no fue superada, y a partir del quinquenio de 1980 a 1985 el sector sufrió una aguda crisis de la cual aún no se ha logrado recuperar satisfactoriamente. La izquierda peruana tuvo su oportunidad
en esta época
los principales dirigentes y algunos hoy están vigentes solo estaban para raer el tesoro publico como lo ha sido siempre, sin planes que aportar así nuevamente quedo en sueños lo que pregonaban los zurdos.
La economía basada en
el trabajo manual fue reemplazada por otra dominada por la
industria y
la manufactura. La Revolución comenzó con la mecanización de las industrias textiles y el desarrollo de los procesos del
hierro. La expansión del
comercio fue favorecida por la mejora de las rutas de transportes y posteriormente por el nacimiento del
ferrocarril. Las innovaciones tecnológicas más importantes fueron la
máquina de vapor y la denominada
Spinning Jenny, una potente máquina relacionada con la industria textil. Estas nuevas máquinas favorecieron enormes incrementos en la capacidad de producción. La producción y desarrollo de nuevos modelos de maquinaria en las dos primeras décadas del siglo XIX facilitó la manufactura en otras industrias e incrementó también su producción y el desarrollo del sistema capitalista.
Así es que en la Revolución industrial se aumenta la cantidad de productos y se disminuye el tiempo en el que estos se realizan, dando paso a la
producción en serie, ya que se simplifican tareas complejas en varias operaciones simples que pueda realizar cualquier obrero sin necesidad de que sea mano de obra cualificada, y de este modo bajar costos en producción y elevar la cantidad de unidades producidas bajo el mismo costo fijo.
La existencia de controles fronterizos más intensos evitaron la propagación de enfermedades y disminuyó la propagación de epidemias como las ocurridas en tiempos anteriores. La
revolución agrícola británica hizo además más eficiente la producción de alimentos con una menor aportación del factor trabajo, alentando a la población que no podía encontrar trabajos agrícolas a buscar empleos relacionados con la industria y, por ende, originando un movimiento migratorio desde el campo a las ciudades así como un nuevo desarrollo en las fábricas. La expansión colonial del siglo XVII acompañada del desarrollo del comercio internacional, la creación de mercados financieros y la acumulación de capital son considerados factores influyentes, como también lo fue la revolución científica del
siglo XVII.
Se puede decir que se produjo en Inglaterra por su desarrollo económico.
La presencia de un mayor mercado doméstico debería también ser considerada como un
catalizador de la Revolución industrial, explicando particularmente por qué ocurrió en el Reino Unido.
La invención de la
máquina de vapor fue una de las más importantes innovaciones de la Revolución industrial. Hizo posible mejoramientos en el trabajo del metal basado en el uso de
coque en vez de carbón vegetal. En el
siglo XVIII la
industria textil aprovechó el poder del agua para el funcionamiento de algunas máquinas. Estas industrias se convirtieron en el modelo de organización del trabajo humano en las fábricas.
Además de la innovación de la maquinaria, la cadena de montaje (
fordismo) contribuyó mucho en la eficiencia de las fábricas.
- Revolución agrícola: aumento progresivo de la producción gracias a la inversión de los propietarios en nuevas técnicas y sistemas de cultivo, además de la mejora del uso de fertilizantes.
- El desarrollo del capital comercial: Las máquinas se aplicaron a los transportes y a la comunicación iniciando una enorme transformación. Ahora las relaciones entre patronos y trabajadores son únicamente laborales y con el fin de obtener beneficios.
- Cambios demográfico-sociales: la modernización de la agricultura permitió un crecimiento demográfico debido a la mejora de la alimentación. También hubo adelantos en la medicina y en la higiene, de ahí que creciera la población. También hubo una migración del campo a la ciudad porque la ocupación en labores agrícolas disminuyó mientras crecía la demanda de trabajo en las ciudades.
Esta primera revolución se caracterizó por un cambio en los instrumentos de trabajo de
tipo artesanal por la
máquina de vapor, movida por la energía del
carbón. La máquina
exige individuos más calificados, produce una reducción en el número de personas empleadas, arrojando de manera incesante masas de obreros de un ramo de la producción a otra. Especialmente del campo a la ciudad.
Economía industrial
Sin embargo, y a pesar de todos los factores anteriores, la Revolución industrial no hubiese podido prosperar sin el concurso y el desarrollo de los transportes, que llevarán las mercancías producidas en la fábrica hasta los mercados donde se consumían.
Estos nuevos transportes se hacen necesarios no sólo en el comercio interior, sino también en el comercio internacional, ya que en esta época se crean los grandes mercados nacionales e internacionales. El comercio internacional se liberaliza, sobre todo tras el Tratado de Utrecht (1713) que liberaliza las relaciones comerciales de Inglaterra, y otros países europeos, con la América española. Se termina con las compañías privilegiadas y con el proteccionismo económico; y se aboga por una política imperialista y la eliminación de los privilegios gremiales. Además, se desamortizan las tierras eclesiásticas, señoriales y comunales, para poner en el mercado nuevas tierras y crear un nuevo concepto de propiedad. La Revolución industrial generó también un ensanchamiento de los mercados extranjeros y una nueva división internacional del trabajo (DIT). Los nuevos mercados se conquistaron mediante el abaratamiento de los productos hechos con la máquina, por los nuevos sistemas de transporte y la apertura de vías de comunicación, así como también, mediante una política expansionista.
El
Reino Unido fue el primero que llevó a cabo toda una serie de transformaciones que la colocaron a la cabeza de todos los países del mundo. Los cambios en la agricultura, en la población, en los transportes, en la tecnología y en las industrias, favorecieron un desarrollo industrial. La industria textil algodonera fue el sector líder de la industrialización y la base de la acumulación de capital que abrirá paso, en una segunda fase, a la siderurgia y al ferrocarril.
A mediados del siglo XVIII, la industria británica tenía sólidas bases y con una doble expansión: las industrias de bienes de producción y de bienes de consumo. Incluso se estimuló el crecimiento de la minería del carbón y de la
siderurgia con la construcción del
ferrocarril. Así, en Gran Bretaña se desarrolló de pleno el
capitalismo industrial, lo que explica su supremacía industrial hasta
1870 aproximadamente, como también financiera y comercial desde mediados de siglo XVIII hasta la
Primera Guerra Mundial (
1914). En el resto de Europa y en otras regiones como América del Norte o
Japón, la industrialización fue muy posterior y siguió pautas diferentes a la británica.
Otros países siguieron un modelo de industrialización diferente y muy tardía:
Italia,
Imperio austrohúngaro,
España o
Rusia. La industrialización de éstos se inició tímidamente en las últimas décadas del siglo XIX, para terminar mucho después de 1914.
Etapas de la Revolución industrial
La Revolución industrial estuvo dividida en dos etapas:
la primera del año 1750 hasta 1840, y
la segunda de 1880 hasta 1914. Todos estos cambios trajeron consigo consecuencias tales como:
- Demográficas: Traspaso de la población del campo a la ciudad (éxodo rural) — Migraciones internacionales — Crecimiento sostenido de la población — Grandes diferencias entre los pueblos — Independencia económica
- Económicas: Producción en serie — Desarrollo del capitalismo — Aparición de las grandes empresas (Sistema fabril) — Intercambios desiguales
- Sociales: Nace el proletariado — Nace la Cuestión social
- Ambientales: Deterioro del ambiente y degradación del paisaje — Explotación irracional de la tierra.
A mediados del siglo XIX, en Inglaterra se realizaron una serie de transformaciones que hoy conocemos como Revolución industrial dentro de las cuales las más relevantes fueron:
- La aplicación de la ciencia y tecnología permitió el invento de máquinas que mejoraban los procesos productivos.
- La despersonalización de las relaciones de trabajo: se pasa desde el taller familiar a la fábrica.
- El uso de nuevas fuentes energéticas, como el carbón y el vapor.
- La revolución en el transporte: ferrocarriles y barco de vapor.
- El surgimiento del proletariado urbano.
La industrialización que se originó en Inglaterra y luego se extendió por toda Europa no sólo tuvo un gran impacto económico, sino que además generó enormes transformaciones sociales.
Proletariado urbano. Como consecuencia de la revolución agrícola y demográfica, se produjo un
éxodo masivo de campesinos hacia las ciudades; el antiguo agricultor se convirtió en obrero industrial. La ciudad industrial aumentó su población como consecuencia del crecimiento natural de sus habitantes y por el arribo de este nuevo contingente humano. La carencia de habitaciones fue el primer problema que sufrió esta población marginada socialmente; debía vivir en espacios reducidos sin comodidades mínimas y carentes de higiene. A ello se sumaban jornadas de trabajo, que llegaban a más de catorce horas diarias, en las que participaban hombres, mujeres y niños con salarios miserables, y carentes de protección legal frente a la arbitrariedad de los dueños de las fábricas o centros de producción. Este conjunto de males que afectaba al proletariado urbano se llamó la
Cuestión social, haciendo alusión a las insuficiencias materiales y espirituales que les afectaban.
Burguesía industrial. Como contraste al proletariado industrial, se fortaleció el poder económico y social de los grandes empresarios, afianzando de este modo el sistema económico capitalista, caracterizado por la propiedad privada de los medios de producción y la regulación de los precios por el mercado, de acuerdo con la oferta y la demanda.
En este escenario, la burguesía desplaza definitivamente a la aristocracia terrateniente y su situación de privilegio social se basó fundamentalmente en la fortuna y no en el origen o la sangre. Avalados por una doctrina que defendía la libertad económica,los empresarios obtenían grandes riquezas, no sólo vendiendo y compitiendo, sino que además pagando bajos salarios por la fuerza de trabajo aportada por los obreros.
Las propuestas para solucionar el problema social. Frente a la situación de pobreza y precariedad de los obreros, surgieron críticas y fórmulas para tratar de darles solución; por ejemplo, los
socialistas utópicos, que aspiraban a crear una sociedad ideal, justa y libre de todo tipo de problemas sociales (para algunos, el comunismo). Otra propuesta fue el
socialismo científico de
Karl Marx, que proponía la revolución proletaria y la abolición de la propiedad privada (marxismo); también la
Iglesia católica, a través del
Papa León XIII, dio a conocer la Encíclica
Rerum Novarum (1891), primera Encíclica social de la historia, la cual condenaba los abusos y exigía a los estados la obligación de proteger a lo más débiles. A continuación, un fragmento de dicha encíclica:
« (...) Si el obrero presta a otros sus fuerzas a su industria, las presta con el fin de alcanzar lo necesario para vivir y sustentarse y por todo esto con el trabajo que de su parte pone, adquiere el derecho verdadero y perfecto, no solo para exigir un salario, sino para hacer de este el uso que quisiere .